martes, 11 de septiembre de 2007

LA INIMPUTABILIDAD EN BOLIVIA

Lic. Giovanny Pérez Gandarillas

LA INIMPUTABILIDAD EN BOLIVIA

1.- INTRODUCCION

Gramaticalmente, imputabilidad es un atributo de la persona imputable. Imputar significa atribuir a otro, culpa, delito o acción. La doctrina actual refiere que la imputabilidad es la aptitud o capacidad de comprender la antijuricidad del hecho y dirigir las acciones conforme dicha comprensión. Según el autor Rodríguez Devesa, “es la capacidad de actuar culpablemente. Esa capacidad se reconoce en principio a todo hombre por el hecho de que es un ser inteligente y libre, o sea es dotado de inteligencia y libertad”. Por su parte Welzel refiere que es la propiedad de la voluntad de dirigirse a un fin proyectado. La capacidad de culpabilidad tiene un momento cognoscitivo y uno de voluntad. En consecuencia dos son los elementos de la imputabilidad: La capacidad de conocer el alcance de los actos que realiza el sujeto, y la actitud de que su conducta no este de acuerdo a las exigencias del ordenamiento, esto es la libertad.

La culpabilidad se basa en que el autor de la infracción penal, del tipo del injusto, del hecho típico y antijurídico, tenga las facultades síquicas y físicas mínimas requeridas para poder ser motivado en sus actos por los mandatos normativos. Al conjunto de estas facultades mínimas requeridas para considerar a un sujeto culpable por haber cometido algo típico y antijurídico, se le llama inimputabilidad o capacidad de culpabilidad.

Si bien es evidente que con relación al concepto en si no existen grandes discrepancias entre los doctrinarios, sin embargo respecto a su relación con la culpabilidad, existen dos posiciones marcadas, la primera representada por Ernst Beling y Franz Von Liszt, quienes sostienen que la imputabililidad es un mero presupuesto de la culpabilidad y que la culpabilidad esta compuesta por los concepto de dolo y culpa. La segunda posición que ha sido sustentada por el finalismo, afirma que la imputabilidad, es una característica de ella. En nuestro criterio, la posición mas acertada es la que refiere que la imputabilidad es parte integrante de la culpabilidad, puesto que lo esencial de la culpabilidad radica en haber podido el sujeto obrar de una u otra manera.

La capacidad de imputabilidad no es la simple posibilidad de ser castigado (capacidad pasiva del de pena del autor), sino un elemento esencial para determinar el cuadro delictivo y portador del reproche de culpabilidad. Es imputable y con esto capaz de culpabilidad aquel autor que, de su desarrollo espiritual moral, esté en condiciones de reconocer el ilícito de su acción y de obrar conforme a tal conocimiento.

1.1.- SISTEMAS DE DETERMINACION DE LA INIMPUTABILIDAD.-

Cuando decimos que inimputabilidad es incapacidad de comprender, aludimos a los efectos producidos por determinados casos también susceptibles de enunciación tales como estados biológicos, la edad (niñez o vejez), o perturbaciones mentales. Al formular la inimputabilidad, pues, los Códigos enuncian: o sólo la causa del fenómeno, o sólo los efectos del mismo, o tanto la causa como el efecto. Y según que ello acontezca, tenemos los diferentes sistemas, a saber, el sistema biológico o psiquiátrico, el sistema psicológico y el sistema mixto.

Sistema biológico o psiquiátrico.-

En este sistema simplemente se alude a la causa por la cual el sujeto es inimputable, sin que se entre a decir por qué razón esa causa o fenómeno enunciado constituye inimputabilidad. Se pone como ejemplo de este el Código Penal español de 1932, cuando en su artículo 8° num. 1° dice: “Están exentos de responsabilidad criminal: El enajenado y el que se halla en situación de trastorno mental transitorio a no ser que éste haya sido buscado de propósito para delinquir”.

Se alude a la demencia o enajenación o al trastorno mental transitorio como fenómenos que constituyen inimputabilidad, pero no se dice por qué esa demencia o enajenación o trastorno mental transitorio hace al sujeto inimputable, entendiéndose el trastorno mental transitorio como: una perturbación de las facultades mentales, de corta duración, que luego cesa.

Naquira, afirma: “El criterio biológico puro esta impedido de considerar los diversos aspectos que encierra el relativismo del trastorno psicopatológico, con lo cual se puede caer en el error de otorgar la exculpación en casos en que no hay una base

Sistema psicológico.-

En este sistema ya no se alude a la causa sino al efecto que ella produce en relación con los dos pilares de la imputabilidad, a saber, la comprensión y la voluntad. Se dirá, por ejemplo que es inimputable el que al momento del hecho no tuviere conciencia y/o voluntad de sus actos, o el que no tuviere capacidad de comprender y/o determinarse. En este sistema no se destacan los fenómenos de edad, culturales o estados anormales del sujeto que son causas de la carencia o perturbación de la comprensión y/o la de determinación (efecto).

Como modelo de este sistema puede citarse el Código Penal toscazo de 1854, artículo 34: “Las violaciones de la ley penal no serán imputable cuando el que las cometiere no haya tenido conciencia de sus actos, ni libertad de elección”.

Así mismo Edmund Mezger cita como ejemplo el Primer proyecto del gobierno de un Código Penal para la confederación de Alemania del Norte: “Una acción no puede ser considerada como crimen ni delito cuando la libre determinación de la voluntad del autor se hallaba excluida al tiempo del acto”.

Sistema mixto.-

Frente a la unilateralidad de los dos sistemas anteriores, en los que sólo se enuncia bien la causa o bien el efecto, el sistema mixto alude tanto aquélla como éste. Se menciona entonces el fenómeno o los fenómenos que convierten al sujeto en inimputable pero se explica a la vez por qué ocurre eso, es decir, se menciona la repercusión de la edad, la perturbación mental o la desarticulación cultural en la comprensión y la voluntad del sujeto.

Dentro de este sistema bien podríamos citar el Código Penal alemán de 1871 y el de 1975. Expresa el último: “Obra sin culpabilidad quien, en la ejecución de un hecho a causa de perturbación de la conciencia o por debilidad mental u otros disturbios anímicos, es incapaz de comprender lo injusto del hecho o de conducirse según esta comprensión”.

Así mismo hay que destacar el artículo 19 del Código Penal Tipo para América Latina: “No es imputable quien en el momento de la acción u omisión, y por causa de enfermedad mental, de desarrollo psíquico incompleto o retardado, o de grave perturbación de la conciencia, no tuviere la capacidad de comprender el carácter ilícito de hecho o de determinarse de acuerdo con esa comprensión”.

El Código Penal boliviano en su artículo 17, adopta el sistema mixto, puesto que al margen de considerar la enfermedad mental, aspecto biológico, se refiere a que el sujeto al momento de cometer el hecho no haya podido comprender la antijuridicidad de su acción, de acuerdo a esta comprensión, aspecto psicológico.

1.2.- CAUSALES DE INIMPUTABILIDAD.-

La reforma penal de 1997, ha cambiado el Código de 1972, en los siguientes términos:

“Artículo 17.- (Inimputabiliad).- Esta exento de pena el que en el momento del hecho por enfermedad mental o por grave perturbación de la conciencia o por grave insuficiencia de la inteligencia, no pueda comprender la antijuridicidad de su acción o conducirse de acuerdo a esta comprensión”.

El art. 17, del Código Penal, reconoce tres causales de inimputabilidad, a saber: enfermedad mental, grave perturbación de la conciencia y/o grave insuficiencia de la inteligencia, sin embargo dado que como se refirió precedentemente el sistema adoptado por el Código penal boliviano es mixto, debe tomar en cuenta el factor psiquiátrico, pero además también el psicológico, es decir que dicha enfermedad, perturbación o insuficiencia debe eliminar la capacidad de comprender del autor de su accionar antijurídico.

a) Grave enfermedad mental.-

La enfermedad mental, ha sido considerada como una forma de inimputabilidad, incluso en el Derecho romano, en donde se le denominó “factua infelicitas”, cuya división era la siguiente:

o Estado mental “furiosus”

o Estado mental demens”

o Estado mental “mente-captus”

El furiosus era considerado como inimputable absoluto, a menos que realizara el acto en un intervalo de lucidez mental.

Actualmente la ciencia acepta dentro el acápite de las enfermedades mentales la psicosis y las demencias. Dentro la psicosis se halla, la esquizofrenia, paranoia, psicosis maniacodepresiva.

Los maníacos, son aquellos que padecen de alucinaciones, creencia de sensaciones inexistente de los sentidos, especialmente la vista y los oídos. Los alucinados creen oír voces que les hablan, ven fantasmas y hasta llegan a decir que hablan personajes que han muerto muchos años atrás y sienten unas androlatria por ellos. Padecen incluso de toxicofobia y creen sentir venenos en sus comidas; creen en las falsas ilusiones que pueden ser generales o “polimanías” o simplemente parciales o “monomanía”.

El maníaco alberga ideas de personajes que les han abandonado, o ideas ya obsoletas que desea actualizar a su manera y a su gusto para sentirse bien ante la creencia de que todos los demás se las aceptan como ideas maravillosas de su ingenio. Las ideas del maníaco flotan en su espíritu, sin orden ni lugar como pensamientos incontrolables y dirigen su conducta con tanta irresponsabilidad, por absurdas e incongruentes que sean. La manía puede ser crónica, aguda, recurrente o continua.

En la manía recurrente, la causa puede durar días, semanas o meses, pero algunas veces son de corta duración y el enfermo recobra la razón y aparece como una persona nueva, distinta y hasta conciliador, virtudes estás que desaparecerán luego para presentarse con el perfil de enfermo mental que realmente es. Por su puesto que el maníaco es muy peligroso por cuanto se convierte en un excelente esposito mitomaníaco.

Finalmente la demencia se caracteriza por la incoherencia de leguaje, habla sin tener conciencia de lo que dice; padece de incongruencia y de falta de coordinación y lo ataca la amnesia.

b) Grave perturbación de la conciencia.-

La medicina actualmente en este acápite reconoce a: la ebriedad aguda completa; la ebriedad del sueño, la epilepsia sicomotora, la emoción inconciente y la confusión mental.

c) Insuficiencia de la Inteligencia.-

La psiquiatría, entiende a la insuficiencia de la inteligencia como aquel escaso desarrollo de la inteligencia en relación con la edad cronológica que se ha alcanzado, y normalmente se la conoce como oligofrenias. El concepto enunciado es teóricamente claro y preciso; sin embargo existe algo de dificultad para establecer criterios de acuerdo a los cuales determinar cuando la inteligencia se encuentra retrasada y hasta que punto, por lo que se ha introducido las ideas de edad cronológica y edad intelectual. La primera se mide desde el momento del nacimiento y la segunda se mide por el grado de inteligencia más común entre las personas de determinada edad. En función de estos criterios, la psiquiatría ha dividido las oligofrenias en tres tipos: idiotas, imbéciles y débiles mentales, estos últimos a su vez se dividen en leves, moderados y graves. De esta clasificación los idiotas y los imbéciles son inimputables; en cuanto a los débiles mentales dependerá el tipo penal en concreto, el grado de debilidad y las circunstancias del hecho.

2.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.-

Revisada la legislación boliviana y su comparación con otras legislaciones latinoamericanas, se han podido establecer diversos problemas en nuestra legislación con relación a la inimputabilidad, a saber:

a) Uno de los grandes defectos del sistema penal boliviano actual es que, es netamente reactivo y no así preventivo, es decir cometido un delito el sistema recién reacciona y si el imputado se halla dentro de una de las causales previstas en el artículo 17 del Código Penal, se aplica una medida de seguridad, lo que importa que el sistema espera que los enfermos mentales, alcohólicos, drogadictos y los oligofrénicos, cometan delitos para recién intervenir.

b) Otro problema es el referido a los peritajes psiquiátrico forenses, pues según la legislación esta pericia es potestativa y no así como en la legislación argentina que es obligatoria, lo que importa que pude que se avance con un proceso de investigación se llegue a juicio oral y después de una fuerte inversión de tiempo y dinero, el imputado se halle dentro las previsiones del artículo 17 de la norma penal.

c) En Bolivia normalmente no se aplican medidas de seguridad efectivas.

d) Finalmente, un grave tema es el relacionado al alcoholismo y la drogadicción, puesto que últimamente bajo el amparo del artículo 17 del Código Penal, sin entrar dentro de la actio libera in causa, cometen delitos, y solicitan su inimputabilidad por cuanto se hallaban bajo el efecto de sustancias estupefacientes.

3.- CONCLUSION.-

a) En relación al primer problema se propone que el juicio de interdicción sea instaurado a instancia de parte o de oficio por el Ministerio Público de manera obligatoria en contra de aquellas personas que se tenga conocimiento que se hallan inmersas dentro las previsiones del artículo 17 del Código Penal y que sean peligrosas para la sociedad o para ellos mismos, debiendo además ser modificado el procedimiento y volverlo oral, para darle celeridad al juicio de interdicción. Dictada la sentencia, el juez en su caso debe disponer la internación del enfermo en un centro psiquiátrico público o privado, si la familia tiene posibilidades económicas, prohibiéndose la entrega del insano a la familia. Dicha norma debería prever que los centros psiquiátricos públicos dependan de las Prefecturas.

b) En relación a este problema se propone la modificación del Código de Procedimiento Penal, en sentido de que una vez prestada la declaración informativa del imputado deba ser sometido a un examen medico forense general y otro específico de carácter psiquiátrico, para establecer si este es imputable.

c) Se debe modificar la legislación y volver efectivas y eficientes las medidas de seguridad, debiendo incluirse la amonestación, modificarse el internamiento en psiquiátricos, debiendo prohibirse la entrega del insano a las familias, así mismo se debe establecer que el centro psiquiátrico tenga la obligación de presentar informes al juez periódicamente.

d) Finalmente con relación al tema del alcoholismo y drogadicción, debería agregarse un segundo inciso en el art. 17 del Código Penal parecido al artículo 64 del Código Penal de Venezuela, el cual prevé: “Si resultare probado que el procesado sabia y era notorio entre sus relaciones que la embriaguez le hacia provocador y pendenciero, se le aplicarán sin atenuación las penas que para el delito cometido establece este Código”.

En una futura reforma se debería agregar al texto venezolano específicamente el tema de la drogadicción o el hecho de que haya sido amonestado por un juez.